Corre Bernardette, corre descalza. Feliz va por la campiña, es pura dicha. Los verdes prados acarician sus pies desnudos. Pero hay tras esa dicha una ilusión. Ella no quiere correr cual ser mundano.

Bernardette quiere volar.

Juega Bernardette entre las flores. Gira y gira y en el giro son sus brazos las aspas del molino más hermoso. Gira veloz esperando despegarse del suelo, cárcel florida. Mas lo único que se eleva es su pollera.

Bernardette quiere volar.

Alma de niña en cuerpo de mujer, Bernardette desea volar. Observa ansiosa el mar desde el peñasco. Sueña despierta con volar sobre sus aguas, acariciando el oleaje con las manos.

Cada tanto su abuelita, mujer sabia, le prodiga algún consejo. En verdad, siempre es el mismo. “Sueña y sueña Bernardette, sueña y anhela. Mas nunca olvides formular bien tus deseos.”

Cae la noche y descansa Bernardette. Está rendida. Bajo el edredón, bien abrigada, duerme y sueña que las plumas de su almohada se hacen alas. Y vuela Bernardette, mujer alada. Besa en su vuelo a cada hombre en busca de ese amor que le es esquivo. Roba flores de todos los balcones. Pinta el cielo de un mejor color.

Por las mañanas la desvela el Sol, astro malvado. Y abre los ojos Bernardette, esperanzada. La realidad no la amedrenta ni un poquito. Soñara con volar, ahora despierta.

Y sale corriendo Bernardette a la campiña. A girar y girar, flor mañanera. A soñar despierta con surcar los cielos, convertida en ángel, tal vez en jilguero.

Bernardette quiere volar.

Tan concentrada va en sus deseos, que al cruzar la ruta con destino a la campiña, no ve venir al camión, doble acoplado. La agarra de lleno, a más de ochenta. Bernardette vuela y vuela por el golpe. Se estampa contra el pavimento mas allá, como a cien metros.

Y mientras intenta levantarse, adolorida, recuerda Bernardette las palabras de su abuela. No solo hay que desear, hay que pedir bien los deseos. No sea cosa que se cumplan algún día.

Bernardette quiere volar. Escrito por Adrian Di Manzo ® 2010. Ilustrado por Juan Manuel Reggi.

Anuncios